Conocido como el «árbol Emperatriz», el árbol del Kiri se ha convertido en uno de los más populares dado que capta el CO2 que está en el aire, producido ya sea por la combustión de los autos, la generación de energía, o el simple hecho de respirar; éste gas genera a nivel mundial una capa que protege a la tierra, la cuál si se produce en exceso deja que ingresen los rayos del sol sin dejar que salgan, quedándose atrapados lo cuál genera que se eleve la temperatura del planeta produciendo asi el cambio climático.

El Kiri tiene una tasa de captación de CO2 diez veces superior a la de otros árboles y a su vez produce oxígeno a una tasa considerable.